- Espectáculo en homenaje a estudiantes caídos.
Presentaron Así fue...40 años después
Nayelly Moreno
Nunca nadie ha sabido el número real de muertos de aquella noche, ni de los desaparecidos entre los cientos que fueron torturados en el Campo Militar Número Uno. Se pierde la cifra de los que terminaron en el palacio negro de Lecumberri, la infausta prisión que lo mismo alojó ladrones y homicidas que presos políticos.
A través del espacio brindado por la Casa de la Cultura de Tuxtla Gutiérrez artistas chiapanecos le rindieron un homenaje a los caídos en el movimiento estudiantil de 1968. Realizando un programa cultural que incluyó música, poesía, performance y lectura testimonial, denominado “Así fue... 40 años después”, organizado por Víctor Cruz Roque.
“Como olvidar sirenas y balazos, llantos y lamentaciones, el olor a tragedia era inevitable,” mencionó el doctor Jesús Gilberto Gómez Maza, en un comunicado que hizo llegar por medio de la voz de Enrique Alfaro para dar su platica testimonial, ya que no pudo asistir por un grave problema de salud.
“Así fue... 40 años después” recreó a través de un programa artístico aquel problema político que dejó una gran cicatriz en el país. El 2 de octubre. En memoria de este lamentable suceso y para conmemorar los 40 años se realizó un programa artístico, literario y musical, el pasado viernes por la noche.
Víctor Cruz Roque ofreció un recital poético dedicado al movimiento del 68; que a través de su voz hizo derramar lágrimas a una estudiante que se encontraba en el público, poemas como Memorial Tlatelolco y Tlatelolco 68 de los poetas Rosario Castellanos y Jaime Sabines, entre otros que fueron los que se recitaron y que estuvieron acompañados por la música de Alejandra Maya, quien puso a cantar al público con las letras revolucionarias.
Se presentó también la puesta en escena de un número coreográfico por Johán Ángel Tenorio Sánchez, alusivo al homenaje.
Al final de la presentación Víctor Cruz Roque mencionó que los controles del burocratismo que poseen las instituciones de cultura del estado, como el Coneculta y el Centro Cultural Jaime Sabines y sus respectivos directores cierran las puertas a la cultura, por ello se realizan las actividades culturales donde se abran los espacios.