- Se presentó en el Centro Cultural Jaime Sabines.
Blanca Ruth Esponda
Esta retomando un género en la música que no es popular aún en el estado.
Nayelly Moreno
A capella: música sacra y profana del siglo XV al XX, fue lo que presentaron los alumnos de la soprano Blanca Ruth Esponda, como terminó del taller de canto que tiene el Centro Cultural Jaime Sabines.
Melodías que brindan armonía y que son agradables al oído, en tres y cuatro voces fue lo que demostraron los alumnos en sus dos años de preparación, completando el repertorio de melodías con piezas de mayor dificultad, incluso también cantaron espirituales negros (músicas de la comunidad afroamericanas que son cantos religiosos).
Ride the car, didn`t my lord deliver Daniel? son melodías de espiritualidad afroamericana; Aleluya, La noche llegó, Mariposa del aire, Ecce quam bonum, Ju me leve un bel maitín, Contrapunto Bestiala Alla Mente; son algunas de las que interpretaron.
Blanca Esponda, es originaria de Tuxtla Gutiérrez, esta retomando un género en la música que no es popular aún en el estado y que todavía no es escuchado en la radio.
“No es música fácil de interpretar por ello mis alumnos están aprendiendo de oído y leyendo las partituras, prácticamente se están educando para solfear y, aunque es cansado por el desgaste físico es gratificante porque se ven los resultados” comentó Blanca Ruth Esponda.
El trabajo físico, la técnica vocal y sobre todo amor a la cultura y al estado son uno de los lemas que la soprano enseña a sus discípulos para tener un Chiapas competitivo culturalmente.
Sus estudios de canto con diversos maestros de prestigio nacional e internacional, han llevado a Ruth Esponda a que en mayo de este año presentara el recital “México tradicional” en Frankfurt, Alemania. Un trabajo que le dio mucha satisfacción y que fue un honor utilizar el traje de chiapaneca y cantar canciones de los Hermanos Domínguez en el consulado mexicano.
Antes de cantar estuvo en curso intensivo y del cual trae más herramientas para poder trabajar con sus alumnos, tanto en el Centro Cultural, como en su propio taller particular, Scala.