El Guadalajara

Águila o sol

Héctor Ruiz León

El Guadalajara

A mediados de 1960 el contador público Alberto Esponda Macías, originario de Cintalapa, fue elegido presidente del Club Deportivo Guadalajara, A.C. el equipo estaba encaramado en la cresta del triunfo y la euforia nacional. En una de sus frecuentes visitas al entonces DF, fuimos presentados con el exitoso empresario chiapaneco por el abogado Mario Ramos Grajales quien era

Amigo suyo y devoto seguidor del conjunto rojiblanco hasta el último aliento de su valiosa existencia. En aquella época imborrable, el licenciado Ramos Grajales y Gloria Eréndira su amable esposa, tenían la grata costumbre de organizar en su casa de la colonia Prado-Churubusco una comida para celebrar alguno de los encuentros decisivos entre el chiverio, y los cremas del América, a la que habitualmente asistían Luis Sobrino Anza, Jaime Ruiz León, José María Gómez Meza, Gastón Zenteno, Jorge Grajales Lievano, Enrique Castillo Salas y Paco Ramos Bejarano, quien era el único americanista presente, y autor de estas nostálgicas notas, acompañado de sus respectivas esposas. Tiempo después e invitados por el prominente paisano hicimos un recorrido por las amplias instalaciones del gran club jalisciense en la siempre hermosa Perla Tapatia. Aunque la cancha de futbol era obviamente la principal, también conocimos modernos espacios para basquetbol, natación, volibol, frontón, ajedrez, salón de fiestas, peluquería, biblioteca, billar, tenis, almacén, consultorio médico y desde luego una enorme vitrina que atesoraba y presumia los múltiples trofeos, premios y diplomas que el carismático equipo iba acumulando en las distintas competencias en que concursaba casi siempre victoriosamente, para ser el poderoso campeonísimo que lo fue por largo tiempo. Don Alberto nos presentó a varios de los jugadores de aquella histórica constelación de emblemáticos astros. Entre ellos el “Tubo” Gómez, el “Jamaicón” Villegas, el curita chaires, el Bigotón Jasso, así como a Isidoro Díaz, la Pina Arellano, el inolvidable Chava Reyes, Sabas Ponce y el genial Héctor Hernández que integraban el temible quinteto goleador. En esos irrepetibles años casi toda la alineación titular del Guadalajara era exactamente la misma que comandaba el entrenador Nacho Trelles, al frente de la Selecciona Nacional. Pocos años atrás apareció en el escenario futbolero un personaje que habría de cambia las tecleas del juego: Guillermo J. Cañedo con quien Emilio Azcárraga Milmo, dueño de Televisa, y la complicidad de la Federación Mexicana del Futbol y otro tanto de la Comisión de Árbitros, convertiría este espectáculo en un multimillonario negocio de beneficio de unos cuantos a través del américa al que habilitaría como el más acérrimo rival del Guadalajara, dotadas ambas instituciones de origen, vocación y destino absolutamente opuestos entre sí. Mientras los amarillos se nutrían y siguen alimentándose de jugadores extranjeros, el REBAÑO Sagrado confirmaría como sagrada razón de ser la mística nacionalista de proveerse de jugadores única y exclusivamente mexicanos, una línea de conducta que ejerce con orgullo desde su fundación en 1906, o sea hace más de 110 años, diez más que su principal adversario.

No todo ha sido miel sobre hojuelas para la entrañable escuadra rojiblanca, especialmente desde que la compro Jorge Vergara, quien convirtió esa prestigiosa franquicia social, deportiva y cultural en sociedad anónima para fines netamente comerciales. En sus primeros años como dueño, este caprichudo y extravagante magnate manejo al club como un novedoso juguete nuevo. Obligaba a los jugadores más conocidos y rentables a participar en festejos ajenos al club como simples adornos en fandangos familiares como fueron quince años, bodas, bautizos y cumpleaños. Obviamente él y su esposa, Angélica Fuentes, con quien se da de topes legales en un pleito financiero sin fecha de caducidad, imponían la alineación titular al entrenador en turno y que este debería de obedecer ciegamente o salir corriendo, como les paso a Daniel Guzmán, Eduardo de la Torre, Hans Westerhoff, Benjamín Galindo, Juan Carlos Ortega, Xavier Azcargorta, José Manuel de la Torre, José Luis Real, Efraín Flores, Omar Arellano, Francisco Ramírez, Raúl Arias, Alberto Coyote, Lavolpe, y el Holandés Johan Cruyff y hasta el mismísimo Nacho Ambriz.

Hasta que por fin tuvo el acierto de contratar al argentino Matías Almeyda, quién ha pasado en apenas 8 meses del calvario de salvar al equipo del descenso al éxtasis de meterlo en la liguilla que arranca esta semana, dispuesto a darlo el susto al más pintado.

En su presentación como entrenador, almeyda dijo que llegaba al Guadalajara para “despertar al gigante dormito” y no necesito de mucho tiempo para conseguirlo pues venció uno tras otro a Querétaro, América y Monterrey en sus primeros tres desafíos, sumados al título de Copa MX que obtuvo venciendo al León en su jaula.

Al finalizar la anterior campaña y sin llegar a la liguilla, Vergara abrió la cartera y reforzó la plantilla con Carlos Peña y Orbelin Pineda. Sin embargo en las primeras fechas del torneo, chivas no gano.

Inicio con tres empates, frente a Veracruz, Cruz Azul y Tigres; cayo en la jornada 4 ante Morelia para luego igualar a un gol ante Toluca y perdió 1-0 con León. La gente pedía el pescuezo de Almayda pero Vergara lo respaldo plenamente, y en la jornada 9 lograron la primera victoria en casa del Querétaro y aunque se perdió el llamado “Clásico Nacional” frente al América por 1-2, debido básicamente a un par de cínicos errores garrafales del árbitro, la afición y la crítica quedaron gratamente impresionados por el desempeño certero y vistoso que había desplegado y convencidos de que el chiverio había sido claramente superior a la escuadra de televisa. Desde de este injusto descalabro el Guadalajara se enracho de modo categórico y definitivo a partir de la fecha once, donde obtuvo victorias sobre Monterrey, Pumas, Puebla, Atlas y Dorados y un valioso empate frente al aguerrido Pachuca.

¿Cuál es la receta que encontró y exitosamente aplico Almeyda para armar el triunfal renacimiento del equipo más popular y querido de México?

Desde luego, evitar que su dueño meta las narices en su trabajo. También cuenta el trato respetuoso y amable del entrenador con los jugadores. Otro factor preponderante para este prometedor despertar del Guadalajara es la confianza y el aliento que Almeyda les ha dado a la joven contera rojiblanca, en la que brillan con su precoz luz propia luz propia Raúl “La Chofis” López, Carlos Cisneros y otros.

Y frente al empuje retador de los novatos, el pie veterano del equipo retiene un alto grado de protagonismo, como es el caso de Omar Bravo, que aunque relegado de momento en la banca sigue siendo pieza fundamental en el esquema estratégico del técnico argentino.

Con estas cuentas y ambiciones las chivas rayadas entran a la liguilla resueltas a echar el resto para obtener el campeonato. Y salvo a la opinión de sus rivales, tienen con que lograrlo, a sabiendas de que en un mini torneo como este que esta para arrancar, todo puede suceder; y en un ambiente cubierto de mal humor social como ha dicho el presidente Peña Nieto, ninguna receta catártica podría ser más eficaz que el equipo más representativo del futbol mexicano se ciñera la corona entre sus cuernos.