Emotivo homenaje a Armando Duvalier

Karla Gómez
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas

Con anécdotas, crónicas y lectura poética, Armando Duvalier (1914-1989), fue recordado por diversos personajes del gremio cultural.
En forma de velada literaria, se resaltó los diversos rubros que ocupó el poeta alquimista, quien además fue académico, ensayista, narrador, promotor y gestor cultural.
En el Museo de la Marimba, se refirió varios aspectos del poeta vanguardista. El cronista José Luis Castro Aguilar contó algunas experiencias generadas por la cercanía con Duvalier, quien era encargado de dar un taller de narrativa, mismo donde él se integró.
Por tal razón, destacó al homenajeado como un escritor serio, quien señalaba la importancia de la técnica en la poesía, así como la  resonancia de la lectura.
Mientras que la cronista Rutila Mejía, ex alumna de Duvalier, compartió su experiencia del arte escénico de la declamación, en donde junto a su hermana declamaban poemas de Duvalier.
Dicha actividad que ella vivió  años anteriores la animó a crear un grupo de Declamación con sus alumnos de secundaria.
La poeta y promotora cultural Socorro Trejo Sirvent, leyó un texto en donde mencionó que reeditar la obra de Armando Duvalier es el mejor homenaje a su memoria. En el texto que leyó en el año 2000, durante el homenaje que le hicieron organizado por la Asociación de Escritores y Poetas de Chiapas, también indicó que el poeta demostró a través de innumerables poemas, su intenso amor a Chiapas. Asimismo, era hacedor de bellas y novedosas imágenes.
También se contó con la participación de los poetas Rosy Vázquez y J. Ever, quienes leyeron haikú y retórnela; así como integrantes del grupo cultural Movimiento Ciudadano y del Club Chucamay.
Marco Antonio Orozco Zuarth, reconoció el valor literario del homenajeado, a quien la editorial del Consejo Estatal para las Culturas y las Artes (Coneculta-Chiapas), publicó sus trabajos.
Al hacer uso de la palabra, Antonio Duvalier Haro, hijo del poeta, agradeció el evento que organizaron.
Aunado a ello, comunicó algunas vivencias que tuvo junto a su padre. También contó el amor que este le tenía a la cultura y de cómo fue creando el Museo de la Laca en Chiapa de Corzo y cómo se llenó de piezas el Museo de Antropología, mismo que espera se le dé el nombre “Armando Duvalier”, por la gestión que realizó.